Te colaste en mis pensamientos nuevamente,
Me hiciste reir y sonreir...
Conseguiste que mi corazón volviera a su ritmo.
Dejaste en mi interior esa serenidad que tanto anhelaba,
en el momento justo, a la hora indicada.
AGRADEZCO por tu existencia, por tu cariño,
y sobre todo por ese beso que derritió tus labios de hielo...
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