Al entrar te quitaste la piel...
Me diste un beso para entonces poder deshacerte de tus labios;
depositaste tus hombros y espalda en la mecedora de la sala.
Comenzaste a quitarte los pies al subir la escalera, el izquierdo quedo en el primer escalón y el derecho lo llevaste contigo hasta llegar al final.
No estabas seguro de abandonar tus manos sobre el escritorio, pero finalmente lo hiciste, no sin antes despojarte del corazón y guardarlo en el segundo cajón de la cómoda...
Te miré...
Tomé tus brazos y los colgué en el armario, sobre mi blusa amarilla...
Tus pensamientos los colocaste en el buró, a un lado de la lámpara descompuesta;
acomodamos tu sexo bajo la almohada...
Dejaste para mí sólo lo que HOY necesitaba, y con tono complaciente tus ojos murmuraron:
“Sólo he venido a mirarte”
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1 comentario:
HEY ME GUSTO MUCHO,ES MUY EMOTIVO...
TE DEJO UN BESO...
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