Hoy me di cuenta que le temo a la noche , no es ese miedo que tienes a la obscuridad;
yo le temo a lo que con ella viene: "Los recuerdos"
Esas cosas que hacen que mi corazón me abandone.
Temo recordar esos paseos largos en el auto, esas caminatas sin rumbo
intentando orientarme para llegar a casa;
esas carcajadas a pulmón abierto que provocan a la gente dentro de sus casas a enceder la luz
en las calles vacías y oscuras.
Los andenes del metro desiertos, tu y yo conversando hasta escuchar la
alarma, anunciando que el ùltimo tren esta en camino.
Los momentos de locura en los que hicimos tonterías.
Le temo tanto a la noche porque en ella tuve vida y muerte contigo.
Le temo cuando se presenta y me encuentro sóla, encerrada en mis cuatro
paredes sin poder sentirla...
Temo cuando se acerca y amenaza con envolverme y llenarme de añoranzas.
Me asusta porque es ella mi elemento, la he avandonado, he sido indiferente con ella
y sé que tomara su venganza.
Mi compañera, mi complice...
conoce la verdad de mi persona, mis sueños, mis miedos, mis acciones y deseos!
Le temo a la noche porque en ella puedo ser quien realmente soy,
tal vez.. sólo tal vez, en realidad a quien le temo...
es a mi.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
OH! Anul que intensidad!, Las noches, los recuerdos, .... La propio venganza según mi punto debista es la más debastadora...uno debe tener cuidado. Por eso se dice mucho que la venganza no vale la pena, nos rebajamos a las mismas cirscunstancia y terminamos embarrados, siendo aun con nosotros mismos
Ahora, ¿que tal vez yo haya tomado su texto muy literal?
L. Johann Wolfgang von R.
Publicar un comentario