tuviste la osadia de mirar mis sabanas
de leer las grietas de mis labios,
de probar mis senos y distinguir su saliva,
descubriste la oquedad de mis palabras,
escudriñaste en mis ojos y conseguiste verlo...
asentir sería brutal . . .
pero tampoco puedo negarlo . . .
yo no miento . . . solo conduzco la verdad !
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